Reactions to Bulling

Las formas en que reaccionan los propios escolares que son víctimas como quienes les rodean, determina las dificultades para descubrirlo e intervenir
Los datos del Informe del Defensor del Pueblo (2000) y las propias declaraciones de los chicos y chicas revelan que contarían su sufrimiento en primer lugar a sus amigos (65%), luego a la familia (36%) y por último al profesorado (10%). Además, son los amigos los que prestan ayuda fundamentalmente a la víctima, como menciona más del 60%. Sin embargo, es importante destacar que en los casos más graves dejan de prestarla y que aparte de ellos, apenas hay ayuda de otros chicos y chicas (8%). El profesorado apenas responde, y es en los casos en que hay robos, agresión física o amenazas. Hay que enseñar a los alumnos que la ayuda no se debe limitar a los propios amigos, sino que cualquier compañero que esté siendo victimizado merece ser ayudado. Sobre todo sabiendo que quienes viven el maltrato no tienen amigos.
Esto no significa que se deba dejar a los propios alumnos que solucionen este problema por sí solos. En primer lugar, porque hay chicos y chicas que no cuentan a nadie lo que les ocurre (entre un 8 y un 20%, según el tipo de maltrato), por distintas razones (Tabla 2), que se resumen en un descenso generalizado de la confianza en los demás, sobre todo cuando se trata de los chicos de 4º E.S.O., curso en que un 14% no se lo cuenta a nadie. Probablemente también porque no tienen amigos. En segundo lugar, porque no reciben ayuda de nadie (entre un 13 y 20%), incluso en casos tan extremos como la amenaza con armas o tan habituales como la exclusión social.
No son pocos los alumnos que dicen que evitar los lugares o a las personas agresoras sería la estrategia que ellos llevarían a cabo para solucionar situaciones de maltrato (21%) o para sentirse mejor cuando tales situaciones ocurren (17%), p.ej. ignorando a los agresores. Sin embargo, este tipo de conductas evasivas, deben analizarse desde al menos dos puntos de vista. Por un lado, indican que el estudiante algún problema en el centro educativo y necesita ayuda, ya sea desde un punto de vista más académico o social. Por otro lado, la evitación no parece ser siempre una solución eficaz, ya que incluso en un centro distinto este tipo de relación negativa puede seguir ocurriendo. Y porque como en el caso del suicidio, supone un fracaso.

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